Adverbios con -mente

Cuando a un adverbio o un adjetivo le añadimos el sufijo -mente, este normalmente se forma cambiando el género a femenino y añadiendo el sufijo, así si el adjetivo o el adverbio tiene tilde, este mantiene su tilde como por ejemplo gráfico que es palabra esdrújula, se convierte en gráficamente, ágil en ágilmente, cálido, cálidamente, rápido en rápidamente, último en últimamente. Por ejemplo, cariñoso, palabra llana, se convierte en cariñosamente, siendo esta última una palabra esdrújula pero como cariñoso no tiene tilde, el adverbio tampoco lo lleva.

Si usamos dos o más palabras con el adverbio -mente, solo lo añadiremos en la última palabra, “particular y especialmente me gusta mirar el cielo” y no decimos “particularmente y especialmente me gusta mirar el cielo.

Por supuesto, no tiene nada que ver con el sustantivo abstracto mente!

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¿Cuando decir u por o?

Cuando estamos en una disyuntiva, cuando tenemos que elegir entre dos cosas, usamos la o disyuntiva que así se llama. Comer o beber, estos o aquellos, salir o entrar.

Bien, pues cuando la disyuntiva precede a una palabra que comienza por un sónido /o/, debemos cambiarla por u. Con esto conseguimos no repetir el sonido /o/ y darle un correcto entendimiento a la frase. Si decimos traslúcido o opaco, estamos repetiendo el sonido /o/ y no suena bien, de modo que deberemos cambiar o por u, “traslúcido u opaco”, “puede ser uno u otro”.

También tenemos que tener en cuenta que si la palabra que precede comienza por ho o si es número que comienza por o como ochenta, su sonido es /o/ y por tanto, se debe cambiar también por u; “yo esperaré minutos u horas”, “costó 70 u 80 Euros”.

A veces podemos encontrar la disyuntiva al principio de la frase y se debe aplicar la misma regla, “u obtengo dinero, o me tendré que ir”.

El porqué

Por qué lo usamos para preguntar por el motivo o causa de algo y porque, lo usamos para explicar esta causa.

Por qué está formado por la preposición por y el interrogativo o exclamativo qué con tilde que no es igual que el relativo que sin tilde.

Porque se usa para explicar la causa por la que nos preguntan y puede sustituirse por pues, ya que, puesto que. Casi siempre va después de la pregunta en la que se forma con por qué.

Existe otro porqué, unido y con tilde y se trata de un sustantivo de la causa o motivo y además puede usarse en plural con porqués.

Un par de ejemplos, ¿por qué hablamos del porqué de la violencia? porque tenemos curiosidad. ¿Por qué lo sabes? Porque estaba allí.

Frases sinónimas son las siguientes,

Me gustaría conocer el porqué de tu marcha, me gustaría conocer el motivo de tu marcha, me gustaría conocer la causa de tu marcha, me gustaría conocer la razón de tu marcha.

Errores comunes, usar porque o el sustantivo porqué en preguntas, ¿porque no vienes conmigo? ¿porqué no vienes conmigo? (ERROR) siendo la forma correcta ¿por qué no vienes conmigo?

Por último un por que más difícil de detectar y es el formado por la preposición por y que sin tilde; tiene dos formas.

La preposición por y el pronombre relativo que del que además podemos anteponer un artículo al pronombre siendo correcto ambas formas, “estos son los motivos por que escribo” pero normalmente lo hacemos con “estos son los motivos por los que escribo”.

Otra forma es la preposición por y que pero en forma subordinada, “estoy atento por que venga Juan” y esta forma es identificable por la sustitución de la frase subordinada por eso, “estoy atento por eso”. “Ella tiene interés por que no comas gambas, ella tiene interés por eso”.

A con hache

A sin hache es una preposición. Por ejemplo en el artículo en virgulilla sobre a ver y haber, tenemos uno de sus usos.

En este caso la preposición a se usa en frases como voy a salir, he tenido que ir a Córdoba.

Ha con hache, es la tercera persona singular del presente de indicativo del verbo haber y por tanto lleva hache. Tenemos que tener en cuenta que esta forma siempre va acompañada de un participio, el ha tenido que irse, Joaquín ha viajado a Córdoba en la que la primera ha es con hache y la segunda direcciona al lugar donde viaja Joaquín mediante la preposición a.

Para no equivocarnos, una vez leí que si podemos cambiar ha por han en plural, es con hache y si no podemos, es una preposición y no lleva hache, por ejemplo ha viajado a Córdoba podemos sustituirlo por han viajado a Córdoba ya que se trata del verbo haber, mientras que si lo hacemos con la segunda a, ha viajado an Córdoba no tiene sentido y consecuentemente es erróneo. El error no es viajar a Córdoba está claro!

Joaquín fue a Córdoba y me ha dicho que es una ciudad encantadora.

Existe una segunda forma de usar la a con hache y es ah que se trata de una interjección como ah! ya me he dado cuenta.

Abreviaturas y símbolos

Una abreviatura es una representación simplificada de la palabra, pero que cuando la leemos no queda duda de su significado y la leemos en su versión original. Pág. por página, Ej. por ejemplo, Sr. por señor.  y todas ella acaban con un punto. Para el caso de las letras con una vocal pequeñita a su derecha como número n.º, el punto se pone antes de la vocal pequeñita. Hay que tener en cuenta que si la palabra tiene tilde, y  esta está contenida en su abreviatura, esta última también la lleva.Existen dos formas de abreviar palabras, una es por truncamiento eliminando las sílabas finales como pág. o ej. (página y ejemplo). Otro modo es por contracción en las que se dejan las letras que le dan más significado a la palabra como Sr. (señor), izda. (izquierda) o etc. (etcétera).

Para formar el plural de las abreviaturas hay dos formas; si la abreviatura tiene una sola letra, se duplica esa letra, Fuerzas Armadas FF. AA., SS. MM. Sus majestades, Estados Unidos EE. UU. Si la abreviatura tiene más letras, se añade -s o -es al final de esta y antes del punto como págs. (páginas), apdos, (apartados).

Tampoco tenemos que confundir los símbolos con las abreviaturas, S es el símbolo del punto cardinal Sur y no lleva punto, H es el símbolo del elemento químico Hidrógeno, m es el símbolo de metro, Kg es el símbolo de kilogramo o $ el símbolo del dolar. Normalmente los símbolos se usan en el ámbito científico, pero a veces es posible encontrar símbolos y abreviaturas con la misma nomenclatura y entonces si el contexto es científico, no ponemos punto y si lo es, lo ponemos. Si hacemos un examen de física, hablamos de gr (gramos) pero si estamos escribiendo una receta de cocina, usaremos grs. (gramos).

Hay una cosa que tienen en común las abreviaturas y símbolos y es que ambas si van acompañadas de números, estos deben ir siempre en forma de cifra y nunca en letra y tienen que tener un espacio entre el número y estas como por ejemplo 2 m/s, 25 págs. y no dos m/s o veinticinco págs.

Latinismos

Un latinismo es una expresión en latín usada en otra lengua que normalmente se usan para uso científico, en Derecho o en contextos más cultos, a pesar de esto, los latinismos cada vez se usan más en conversaciones cotidianas usándolos más de los que nos creemos, como campus, viceversa, déficit, post data, hábitat, alma mater, status quo, ultimátum, referéndum, vademécum, currículum vítae, a posteriori, a priori, in situ o grosso modo.

Por poner un ejemplo un latinismo famoso es quid pro quo (algo por algo) donde Hannibal Lecter le indica a Clarice en la película El silencio de los corderos que quiera algo a cambio de algo.

Quid pro quo en latín no significa esto, se usaba cuando se confundía quid por la palabra quo y de ahí se extrajo la confusión de una cosa por otra derivando a intercambiar algo por algo. Por cierto, se pronuncia [kuid pro kuó] y no [kíd pro kuo], al que no debe confundirse con quid cuando los usamos para decir He ahí el quid de la cuestión que este si se pronuncia como [kíd].

Por otra parte currículum vítae (con tilde en ambas palabras), que significa historial profesional, podemos usarlo como currículum vítae o si preferimos usarlo simplificado, usaremos currículo y si lo usamos en plural, usaremos currículos y no la forma latina en plural currícula como por ejemplo, “he enviado mi currículum vítae a la empresa”,  “He enviado mi currículo a la empresa” y en plural “hoy he recibido diez currículum vítae”, “hoy he recibido diez currículos y no debemos decir hoy he recibido diez currícula”.

Grosso modo, se usa cuando queremos esclarecer que de lo que estamos hablando no es muy exacto o extendido dándole un significado aproximado o una traducción como más o menos. Es muy común escuchar en lenguaje coloquial A grosso modo y este latinismo no existe, si queremos decirlo bien, debemos decir grosso modo evitando la preposición a que no existe en su origen.

Pasado

En el modo indicativo, podemos encontrar el uso del pasado con alguna variante y vamos a ver cuando usar una u otra.

Para las formas simples, tenemos el pretérito imperfecto, indefinido o perfecto simple.

El pretérito imperfecto se usa para expresar acciones que realizábamos habitualmente en el pasado, yo cantaba, yo saltaba, yo reía o yo veía; también se usa para dar detalles de ciertas circunstancias, parecía loco, hacía calor o estaba enamorado.

El pretérito indefinido o pretérito perfecto simple se usa para acciones terminadas en el pasado, ayer comí jamón, pasó a mi lado, dormí estupendamente; se usa con acciones terminadas y se usa mucho indicando el momento en el tiempo en el que se produce como ayer, anteayer, la semana pasada, hace una hora.

Para las formas compuestas, tenemos el pretérito perfecto compuesto, pluscuamperfecto y anterior.

El pretérito perfecto simple suele usarse para acciones concluidas pero muy cercanas al presente, puedo decir, hoy he estado en Málaga, pero no el año pasado he estado en Málaga, tendríamos que usar el pretérito indefinido el año pasado estuve en Málaga. Se forma con el presente del verbo haber y el participio del verbo conjugado.

El pretérito pluscuamperfecto lo usamos para indicar que algo ha ocurrido en el pasado pero indicando el momento concreto en el que ocurrió, cuando me acerqué, el había salido del coche. Se forma con el pretérito imperfecto del verbo haber y el participio del verbo conjugado.

Por último, el pretérito anterior, se usa normalmente por escrito o de un modo más formal y expresa una acción inmediatamente anterior a otra acción pasada, como por ejemplo Antonio hubo cantado después que lo hizo Juan. Se forma con el pretérito indefinido de haber y el participio del verbo.

Anduvimos el camino

Los verbos irregulares son una lacra para todo aquel que aprende español y entre ellos está el verbo andar.

Comúnmente, usamos incorrectamente el pretérito perfecto simple del verbo andar, es decir, yo andé, tu andaste, el andó, nosotros andamos, vosotros andasteis y ellos andaron, u otro error es añadir una s al final de la segunda persona del singular  tu anduvistes.

La forma correcta del pretérito perfecto simple, es yo anduve, tu anduviste, el anduvo, nosotros anduvimos, vosotros anduvisteis y ellos anduvieron.

Una frase correcta, sería decir anduvimos durante horas hasta llegar a Santiago de Compostela.

Contra vs Cuanto

Existe un uso muy frecuente de la preposición contra en frases cotidianas. Quien no ha escuchado por ejemplo, contra más corro, más me canso; bien, pues el uso de la preposición contra es un uso erróneo y se debe cambiar por cuanto, de modo debemos decir cuanto más corro, más me canso. El uso de contra debe usarse en frases donde alguien o algo se enfrente a alguna circunstancia concreta, el contra todos, no se puede luchar contra los elementos, navegar contra el viento o la lucha contra el cancer.

El imperativo y los pronombres

El imperativo se usa para ordenar, dar instrucciones o deseos pero muchas veces usamos este acompañado de pronombres.

Un caso puede ser usando pronombres reflexivos, lávate, péinate. Otro caso puede hacerse con un pronombre objeto directo, por ejemplo si decimos toma el coche, podemos sustituirlo por tómalo. Si usamos un objeto indirecto como por ejemplo habla con Juan por háblale  o perdónales. Otra opción es el uso de reflexivo con un objeto directo como Lávate el pelo por lávatelo, cómpratelo; por último el uso de un objeto indirecto y un objeto directo, cómetelo o véndeselo. El uso incorrecto de esta regla, producen el leísmo dámele, cambiando el objeto directo por le.

Otra formación con pronombre es con -os, en la cual cambiamos la -d por os, de modo que comprad formaría compraos, marchad por marchaos. En este caso es muy normal usar incorrectamente el uso del imperativo usando en vez del imperativo, el infinitivo, por tanto dejando la -r de este último; compraros, marcharos. Aquí existe una excepción y es para el verbo ir, donde se mantiene la d formando idos que es la forma correcta. Coloquialmente y muy extendido, se dice iros ios, pero estas formas son incorrectas. Para esta opción como no suena muy bien, la RAE propone usar por ejemplo marchaos.

Si usamos el imperativo con el subjuntivo en la primera persona del plural, por ejemplo coloquemos o pongamos, podemos añadir el pronombre -nos sustituyendo la última -s por este, coloquémonos, pongámonos atendiendo que al incluir los pronombres cambia la acentuación, pero nunca coloquémosnos o pongámosnos.

Si la forma es negativa, primero negamos, luego el pronombre y por último el imperativo. No os lo pongáis, no te lo comas.

Nota posterior a su publicación: El día 11 de Julio de 2017 la Real Academia de la Lengua acepta como válido decir iros en vez de la forma correcta idos para el imperativo del verbo ir pero… sin hacerlo extensivo a otros verbos.